Cuando ya has perdido peso cuidate para no volver a recuperarlo

Cuidate cuando ya has perdido peso, para no recuperarlo

¡Genial! Ya has perdido esos kilitos de más que tanto te molestaban, pero ahora llega la pregunta del millón:

¿Qué debo hacer para no volver a recuperarlos?

Ante todo traquilidad, no es necesario que te sometas a una dieta estricta ni que hagas deporte durante 3 horas seguidas cada día de la semana. Tan solo deberás seguir estos simples consejos ¡no te los pierdas!.

El aumento de peso no solo está ligado a la alimentación, sino que también está influido por otros factores que vamos a conocer a continuación:

1. La falta de sueño

Dormir menos de 6 horas cada noche puede resultar crucial si lo que deseas es no subir de peso. Esto es debido a una serie de mecanismos que se realizan en nuestro cuerpo cuando no descansamos adecuadamente y que nos hacen tener más apetito. Además, cuanto más tiempo estemos despiertos, más tiempo tendremos para comer…Otro efecto de la falta de sueño es sentirse cansado, por tanto, nos costará más hacer un poco de ejercicio y eso sin duda afecta a los kilitos de más.

2. El bajo consumo de calcio

Resulta impactante, pero sí. Cuando el organismo no obtiene el calcio necesario, las células comienzan a almacenar grasas, así que recuerda: la ingesta diaria de calcio recomendada para adultos es de 1.200 mg/día. Si algún día no llegas a tomar exactamente los 1.200 mg no pasa nada, pero intenta superar al menos los 800 mg.

3. La tendencia a comer en exceso

Cuando leemos la palabra “dieta” inmediatamente se nos vienen a la cabeza las famosas hojas de lechuga, pero no se trata de eso. En una dieta sana y equilibrada están incorporados alimentos de todo tipo, pero cada uno en su justa medida. Es decir, debes comer verduras, pero no es necesario que las tomes las 24 horas del día y acabes con complejo de conejo… Y puedes comer chocolate (en serio, ¡puedes!) pero con control ¡no te pases!.

En resumen, seguir una dieta específica y hacer deporte habitualmente no son suficientes para perder peso o para no volver a recuperarlo una vez perdido. Se trata de un modo de vida más complejo en el que dormir lo suficiente, consumir los nutrientes necesarios para el organismo y mantener un comportamiento de alimentación saludable (sin restricciones, pero con control) juegan un papel importante.

Lo que se recomienda es no perder demasiado peso de golpe, sino progresivamente

Prevenir los kilos yo-yo

Seguro que más de una vez has oído hablar de los famosos “kilos yo-yo“.  Son esos kilitos que deseamos perder pero que al final de una sufrida dieta, vuelven, además suelen hacerlo acompañados de algunos kilos de más… Es posible evitar el efecto yoyo. Muchas de las dietas que realizamos nos ayudan a perder de vista a esos kilos indeseados en unas pocas semanas o incluso menos tiempo, pero luego nos encontramos con el problema de que, en cuanto se abandona la sufrida dieta, estos kilos vuelven… Probamos con otra dieta milagrosa, volvemos a pasar por lo mismo y así estamos continuamente, aumentando y bajando de peso.

¿Por qué se vuelven a recuperar los kilos perdidos?

Realizar una dieta que te hace perder cierta cantidad de peso en unas semanas supone hacer un gran cambio en nuestros hábitos alimenticios. Mientras sigues la dieta efectivamente adelgazarás, pero en cuanto vuelvas a tus hábitos de siempre comenzarás a aumentar de nuevo tu peso hasta el punto de que recuperarás todo lo perdido, con algunos kilos extra como premio. Lo peor de esto no es solo tu frustración porque nunca consigues estar en tu peso ideal, sino que además afecta a tu salud, poniéndote en riesgo incluso de padecer sobrepeso.

¿Qué podemos hacer?

Lo que se recomienda es no perder demasiado peso de golpe, sino progresivamente. De hecho hay que adelgazar al cabo en varias semanas o meses, dejando tiempo al cuerpo para que se habitúe a su nuevo peso sin que sufra grandes alteraciones. De esta forma no será necesario hacer un gran cambio de hábitos, evidentemente es necesario cuidarse, pero no será necesario seguir ninguna dieta estricta. Si te apetece comer chocolate, disfruta de él ¡es bueno para la salud!.

 

Consejos para excederte incluso en restaurantes

Si comes fuera de casa a menudo es probable que estés en constante lucha mantener tu peso por culpa de aquellos platos que nos resultan tan atractivos pero que son altamente calórico. Hoy os vamos a mostrar algunos consejos para no saltarte la dieta ni siquiera en los restaurantes.

Comer en restaurantes frecuentemente puede hacer que resulte difícil mantener tu peso ideal que todos quisiéramos tener. Veamos algunos consejos que nos ayudarán a cuidarnos incluso si comemos fuera de casa:

Bebe agua

Beber agua es muy importante y además te ayudará a saciar tu apetito. Antes de que te llegue el plato tómate un vaso de agua a pequeños sorbos, de esa forma no tendrás tanta hambre cuando llegue tu comida y evitarás llenarte más de la cuenta.

El pan con moderación

Es necesario consumir hidratos de carbono pero siempre manteniendo un equilibrio, por ello es mejor que evites alcanzar la tentadora cestita de pan mientras esperas.

Elige bien tu plato principal

Lo mejor es que sea algo que realmente te apetezca y que te sacie adecuadamente. Casi en cualquier restaurante podrás encontrar platos cocinados al vapor o al horno muy sabrosos y bajos en calorías.

En cuanto a los platos altamente calóricos…

No, no te vamos a decir que renuncies a platos con salsas, empanados, gratinados, etc, pero sí que no abuses de ellos porque su contenido calórico es realmente alto y eso no te ayudará si deseas mantener tu peso.

Y por último el detalle que todos esperamos: el postre

Tampoco queremos que te prives del rico postre, pero igualmente aconsejamos no abusar y equilibrarlo según el resto de comidas.

En resumen, se trata de equilibrar las comidas para no estar pasándonos continuamente, por ejemplo, si hoy te apetece un plato principal con alguna salsa contundente, a la hora del postre opta por una macedonia. Si de lo contrario sabes que no vas a poder resistirte a ese rico mousse de chocolate, opta por un plato principal bajo en calorías.

¡El truco está en el equilibrio!.

 

Trucos sencillos para mantener tu peso

Aunque parezca mentira, existen pequeños trucos con los que podemos mantenernos en forma casi sin darnos cuenta. Esto es ideal para cuando se ha bajado de peso y deseamos mantenernos sin necesidad de realizar grandes sacrificios. Veamos cuáles son:

  • El color azul adelgaza: No sabemos qué exactamente lo que tiene el color azul, pero crea un efecto en nuestro cerebro que controla el apetito, por lo que tener la cocina en color azul o, al menos el plato, evitará que comas en exceso.
  • Paciencia, al menos durante 15 minutos: Si se te antoja algo y caer en la tentación sería excederte, prueba a beber un vaso de agua y espera 15 minutos. Si en esos 15 minutos el antojo no desaparece, date el gusto (la mayoría de las veces desaparece).
  • Bebe agua antes de cada comida: No solo te reducirá el hambre y, por tanto, evitará que te pases, sino que además el agua estimula a las células encargadas de convertir la comida en energía.
  • ¡Sonríe!: El estrés produce una hormona llamada cortisol, la cual produce almacenamiento de grasa en el abdomen. La risa ayuda a disminuir estos niveles de cortisol.
  • Quien madruga…: Consigue mantener su peso. Tomar el sol de la mañana durante unos 15 minutos estimula la producción de serotonina, lo que consigue relajarnos y evitar que comamos demasiado.
  • ¡Cambia tu rutina!: Si realizas los mismos ejercicios durante 3 semanas seguidas, los músculos comenzarán a quemar aproximadamente un 25% menos de calorías. Para obtener mejores resultados debes ir variando tus ejercicios una vez por semana o, al menos, una vez cada dos semanas.
  • Añade especias a tus comidas (pero no en exceso): Añadir alguna especia picante a la comida acelera al metabolismo, de manera que facilita la quema de las grasas acumuladas. Además de esto, con el picante beberás más agua y podrás obtener más beneficios aún (leer el punto 3).
  • ¡Fuera estrés!: Generalmente es el estrés o el nerviosismo lo que nos hace comer más de la cuenta, tener antojos y andar todo el día picoteando. Dedícate al menos un día a la semana a relajarte (puede ser con un baño espumoso, un masaje…), esto te ayudará a controlar los antojos y el apetito excesivo.