NOTICIAS

7 julio, 2011

LLA y otras técnicas de adelgazamiento

Si llevamos tiempo queriendo adelgazar o estamos en ello, seguramente sabremos de la existencia de numerosos tratamientos y técnicas que nos ayudan a conseguirlo. El mercado actual nos brinda la oportunidad de someternos al tratamiento que más se adapte a nuestras necesidades físicas y a nuestro bolsillo.

No todos los tratamientos de precio elevado son infalibles, ni los económicos son menos efectivos. Simplemente debemos estudiar bien cómo trabaja cada uno y a qué tipo de problema van dirigidos, porque no es lo mismo combatir la obesidad que la retención de líquidos.

Si queremos evitar la flacidez o acabar con la celulitis, podemos acudir a la radiofrecuencia, ya que se trata de una técnica que activa los procesos metabólicos de colágeno y elastina, oxigenando las células del organismo, consiguiendo reafirmar la piel, favoreciendo su tono y estimulando el drenaje linfático.

La Radiofrecuencia genera un campo eléctrico que produce un calentamiento profundo de la piel y del tejido subcutáneo, consiguiendo que el aspecto de piel de naranja disminuya, reafirmando y moldeando la zona a tratar. También es efectivo a nivel facial, ya que tiene un efecto rejuvenecedor, siendo necesarias de 4 a 6 sesiones. En el tratamiento corporal el número de sesiones recomendadas es de 6 a 10, pudiendo variar en cada persona, dependiendo del estado inicial. El tiempo empleado en cada sesión va desde los 45 minutos a las 2 horas.

Otra técnica muy efectiva para la eliminar la piel de naranja es la VACUMTERAPIA, o también llamada dermosucción. Consiste en la desestructuración de los nódulos celulíticos del área afectada, gracias al movimiento constante de dos rodillos y una ventosa que ejerce succión en cada zona, creando un drenaje linfático ideal para combatir la celulitis. Está también indicado para proporcionar elasticidad a la piel, mejorar la circulación sanguínea, exfoliar la epidermis y aliviar la tensión muscular. Para obtener buenos resultados debemos someternos a 10 sesiones como mínimo, dependiendo siempre de cada caso, y para mantenerlos realizaremos una sesión al mes. La duración de cada sesión es de una hora aproximadamente, variando según la zona a tratar.

Si lo que deseamos es adelgazar con poco esfuerzo, la ELECTROESTIMULACIÓN es la técnica más apropiada, ya que funciona a través de pequeñas descargas eléctricas que simulan la acción de contraer los musculos, como si estuviéramos haciendo ejercicio, pero sin movernos de nuestro sitio. Estimulando las fibras musculares a través de repetidas contracciones, conseguimos que aumente el flujo vascular, oxigenando los tejidos y eliminando toxinas. El resultado es el mismo que si hubiéramos estado practicando deporte, con la diferencia de que con esta técnica eliminamos el cansancio que origina el ejercicio físico. Lo ideal es realizar un mínimo de 20 sesiones, de media hora cada una, pudiendo efectuarlas 3 veces por semana.

Para combatir la retención de líquidos y tratar la celulitis podemos acudir a la ENDERMOLOGÍA, ya que esta técnica potencia la lipólisis en zonas profundas de la piel, estimulando el sistema vascular y linfático, y ayudando a la eliminación de toxinas. Aplicado sobre el rostro suaviza las arrugas y reduce los volúmenes localizados. Es un tratamiento completamente indoloro y no invasivo, que posee una acción relajante y calmante, actuando como aliado contra el estrés. Para notar sus efectos debemos someternos a un mínimo de 15 sesiones, de media hora de duración aproximadamente.

Si queremos eliminar los acúmulos de grasa localizados, los ULTRASONIDOS nos va ayudar de manera muy positiva. Conseguiremos la destrucción de las células adiposas gracias a la acción de ondas de choque ultrasónicas, liberando la grasa a través de la orina o el sudor, lo cual nos hará lograr una pérdida de hasta 2 centímetros en cada sesión. Una de las técnicas más conocidas, derivada de los ultrasonidos, es la cavitación, que funciona estimulando las membranas celulares a causa de las vibraciones ocasionadas por las ondas. El número de sesiones a realizar será de 10 a 12, durante uno o dos días a la semana, con una duración desde los 30 minutos a una hora, dependiendo de la zona a tratar.

Otra técnica idónea para activar la circulación sanguínea, eliminar toxinas, evitar la retención de líquidos y tonificar músculos y articulaciones es la PRESOTERAPIA. Está especialmente indicada en abdomen, piernas y brazos, ya que consiste en el masaje de estas zonas a través de unas botas de compresión que actúan de manera rítmica y con distinta presión, consiguiendo la estimulación del sistema linfático. El número de sesiones recomendado es de 10 a 12, apreciándose los resultados desde la cuarta o quinta sesión, y el tiempo de tratamiento es de unos 45 minutos. Es recomendable combinarlo con otros tratamientos corporales para óptimos resultados.

Si hablamos de la novedosa técnica LLA, podemos resumir todo lo referido en los tratamientos anteriores con la diferencia de que el tiempo invertido en cada sesión es de solamente 10 minutos. La pérdida de contorno es visible desde la primera sesión que realicemos, consiguiendo una disminución de hasta 3 cm cada día de tratamiento. La duración del mismo es de tan solo 8 sesiones y podemos mantener los hábitos que teníamos anteriormente, sin necesidad de modificar nuestra rutina diaria, aunque si lo combinamos con otras técnicas, optimizaremos los resultados. Es un tratamiento completamente indoloro, no invasivo y tan solo nos hará perder 10 minutos al día, una vez a la semana, con la tranquilidad que nos ofrece que se trate de un tratamiento garantizado al 100%, en el que si no obtienes los resultados prometidos, te reembolsan el importe abonado.

Las ventajas que nos ofrece LLA con respecto a otros tratamientos estéticos son importantes, y está en nuestras manos el poder elegir siempre el tratamiento que mejor se adapte a nuestras necesidades. Si buscas profesionalidad, rapidez, resultados y garantías, acabas de encontrar la solución: LLA es el aliado perfecto.