Sobrepeso, obesidad y cáncer de mama

Riesgos de la obesidad para la salud

Sobrepeso, obesidad están también relacionados con  cáncer de mama,  riesgos bajo anestesia general, infertilidad e hipertensión

 

El sobrepeso y sus consecuencias negativaspara la salud física y psicológica

Nuestro estilo de vida actual, lejos de ser mejor que hace unos años, está pasándonos factura más de lo que nos imaginamos. El sedentarismo y la ingesta inadecuada o excesiva de alimentos, son algunos factores culpables de que los países desarrollados cuenten cada vez con más casos de sobrepeso y obesidad.

La mayoría de la población no se incluiría dentro de este grupo de riesgo, pensando que se encuentran en su peso normal, cuando en realidad una de cada tres personas sufre sobrepeso.

El IMC (índice de masa corporal) es el que determina si estamos en sobrepeso u obesidad, ya que con una sencilla fórmula podemos comprobar si estamos dentro de los parámetros saludables o no. El cálculo debe hacerse dividiendo el peso de una persona por su estatura, al cuadrado. IMC = peso(kg)/talla(m2)

Cuando el IMC se encuentra entre 18,5 y 24,9, podemos hablar de normopeso, cuando está entre 25 y 29,9 se denomina sobrepeso, y si el resultado supera los 30, obesidad.

Dentro de los factores que influyen en el exceso de peso y la obesidad, se encuentra la predisposición genética, los embarazos, factores medioambientales, el estrés, una alimentación inadecuada y la falta de ejercicio físico, siendo estos dos últimos, los menos difíciles de combatir.

Combinando una dieta equilibrada, con actividad física, podemos quedar al margen de las tablas estadísticas, y conseguir un cuerpo sano y libre de grasas perjudiciales, ya que se encarga de reducir esos centímetros de más, eliminando los acúmulos de grasa localizados mediante láser.

Este tratamiento sirve, además, para encontrarse mejor con uno mismo, ya que los resultados obtenidos, influyen directamente sobre nuestra percepción corporal, mejorando nuestra calidad de vida.

En algunos países europeos la obesidad se percibe de manera negativa, considerándola, incluso, una lacra.
Las personas que sufren este problema suelen enfrentarse a la discriminación en numerosos aspectos de su vida, llegando a convertirse, en ocasiones, en una “presión social” importante. Esta incomprensión por parte de la sociedad en la que vivimos, puede desencadenar depresión y ansiedad, los cuales agudizan más aún la percepción distorsionada del propio cuerpo, sin contar con los desórdenes alimentarios que, en los casos más extremos, pueden afectar a nuestro organismo y nuestra mente, si permanecen demasiado tiempo siendo parte de nuestra rutina.

Además de estos aspectos psicológicos, la obesidad y el exceso de peso son un factor de riesgo importante en problemas cardiovasculares e hipertensión, enfermedades respiratorias, diabetes, algunos tipos de cáncer, etc.

La obesidad, a su vez, disminuye la esperanza de vida en cuatro años y triplica el riesgo de muerte súbita, situándola en la segunda causa de muerte en los países desarrollados.

En España, cada año va aumentando, de forma considerable, el número de obesos, lo cual nos posiciona como el país europeo con mayor índice de obesidad, acercándose cada vez más al porcentaje de Estados Unidos, uno de los más afectados por este problema.

Por eso debemos luchar contra el sedentarismo, la falta de ejercicio, las dietas inadecuadas y la comida rápida, para cambiar nuestros hábitos y reeducarnos en el “respeto al cuerpo”, ya que es el único que tenemos.

Introducir ejercicio en nuestra rutina diaria, significa aumentar nuestra autoestima, sentirnos más ligeros, más saludables, y gozar de una gran calidad de vida, haciéndonos más conscientes de nuestro propio cuerpo y acercándonos, un poco más, a la felicidad.

 

 

 

Mujeres con obesidad, más dificultades frente al cáncer de mama

Mujeres con obesidad cáncer de mama

Estudios realizados recientemente por el Instituto de Medicina Baylor afirman que, aquellas mujeres que sufren de obesidad, tienen menos probabilidades de sobrevivir al cáncer de mama, por lo que ahora la obesidad no es solo un factor de riesgo hacia este tipo de cáncer, sino que además tiene un efecto negativo sobre el tratamiento. A continuación conoceremos más detalles del estudio.

Para llevar a cabo esta investigación se observó la relación entre el peso y el cáncer de mama en 4.300 mujeres que lo padecían. Aquellas mujeres que tenían un ligero sobrepeso o simplemente su peso era normal, avanzaban con diferencia respecto a las pacientes obesas, que dificilmente mostraban buenos resultados frente al tratamiento.

Los investigadores creen que ésta diferencia se debe a varios factores que acompañan al exceso de peso como los niveles más altos de insulina, inflamación y factores de crecimiento secretados por las células grasas, etc. No obstante se trata solo de datos iniciales y aún se debe continuar investigando mucho más sobre el tema hasta sacar una conclusión más segura en cuanto a ésta relación entre el peso y la cura de un cáncer de mama.

Mientras esto ocurre y para preservar nuestra salud podemos comenzar por controlar nuestra alimentación, haciendo que sea sana y equilibrada, realizando al menos 30 minutos de ejercicio al día (caminar o correr suavemente son opciones válidas) y, en definitiva, perder esos kilos de más que pueden jugarnos malas pasadas, no en el aspecto físico, sino en el aspecto saludable.

Mujeres con obesidad, más dificultades frente al cáncer de mama

¿Qué relación tienen?

La mayoría de las mujeres que sufren de cáncer de mama inevitablemente aumentan de peso. ¿Éste riesgo afecta de la misma forma a todas las mujeres? ¿Deberían proponerse perder esos kilos de más?. Hoy respondemos a éstas y a otras preguntas relacionadas con el aumento de peso y el cáncer de mama.

¿Cuál es la relación entre el aumento de peso y el cáncer de mama?

Éste aumento de peso se debe al tratamiento que se recibe contra el cáncer. La mayoría de las mujeres aumentan una media de 2-4 kilos durante un año, sobre todo si se han sometido a la quimioterapia. Éste aumento de peso varía de una mujer a otra y las hay que han llegado a engordar hasta 12 kilos. Cabe destacar también que las mujeres con obesidad o con sobrepeso tienen más riesgos de padecer cáncer de mama que las mujeres de peso adecuado.

¿Éste aumento de peso afecta a la salud en torno al cáncer?

Un estudio norteamericano demostró que las mujeres de peso estable o que adelgazaban no tenían ningún cambio en el pronóstico, sin embargo aquellas que engordaban padecían más riesgos de muerte cardiovascular. A través de esto podemos decir que es necesario intentar que el peso no aumente demasiado o, en el caso de que ya lo haya hecho, sería necesario adelgazar.

¿Qué podemos hacer para mantener un peso normal o al menos no engordar?

Diferentes estudios demostraron que la estrategia es reducir la cantidad de grasa suministrada en la dieta diaria y aumentar la ingesta de frutas y verduras a 5 porciones al día. Siguiendo esto y haciendo una actividad física moderada se pueden conseguir beneficios. Otro caso diferente sería la obesidad, que necesitaría una dieta más estricta y más ejercicio.

 

 

Obesidad y embarazo

Para las mujeres que sufren de obesidad, el embarazo es más complicado en numerosos aspectos. Las recomendaciones respecto al peso que pueden coger durante los 9 meses de embarazo, fueron analizadas en un estudio americano. Sigue leyendo para saber más.

Obesidad y embarazo: recomendaciones respecto al peso

El aumento de peso durante el embarazo es siempre un tema delicado, incluso para las mujeres que están en su peso ideal desde el inicio. Para las mujeres que comienzan un embarazo sufriendo de obesidad, es aún peor. Las recomendaciones son relativamente simples: en las mujeres obesas (IMC superior a 30) el aumento de peso debe estar entre los 5 y 9 kilos, frente a mujeres que están en su peso ideal, que deben aumentar entre 10 y 14 kilos.

La obesidad produce complicaciones durante el embarazo

El peso a lo largo del embarazo merece ser tomado en serio. No aumentar los kilos necesarios es un factor de riesgo de parto prematuro y de bajo peso al nacer en los bebés. El aumento de peso en exceso también provoca complicaciones para el bebé (podría ser demasiado grande e incapaz de nacer de forma natural) y para la madre (hipertensión, diabetes, etc), sin nombrar el riesgo de muerte materna durante el parto, entre otras cosas.

Estudios americanos demuestran…

Un estudio realizado en Estados Unidos en un pequeño grupo de mujeres obesas embarazadas (232 en total) evaluó los resultados que se pueden dar según el régimen tomado. Estas mujeres se dividieron a su vez en dos grupos, uno de ellos simplemente recibía asesoramiento general durante reuniones con un especialista en nutrición. Al otro grupo se le forzaba a seguir una dieta equilibrada en la que todos los alimentos que tomaban eran registrados. Esta dieta no fue llevada al extremo y se aconsejó a las mujeres que no se pesaran, por lo que se consiguió que pudieran centrarse más en la calidad de los alimentos que tomaban que en los kilos.

Resultados

Al final del estudio se pudo comprobar que, aquellas mujeres que siguieron una dieta equilibrada, pesaron una media de 13 kilos menos justo antes del parto. En las mujeres que habían cogido menos de 5 kilos (un 40% de las mujeres había perdido peso), la frecuencia de cesáreas fue mayor, pero la diabetes gestacional disminuyó considerablemente. El peso del bebé no fue afectado por este leve aumento de peso.

En conclusión, las mujeres obesas no necesitan aumentar de peso durante el embarazo. El mejor consejo para toda mujer embarazada, sea obesa o no, es no darle demasiada importancia a los kilos que se aumenten, sino a una dieta sana, equilibrada y en la que los productos sean frescos y de calidad, evitando los excesos (incluso después del embarazo).

 

Sobrepeso e infertilidad, estrechamente relacionados

Sobrepeso e infertilidad, estrechamente relacionados

Según estudios realizados en Francia con 2000 hombres de entre 24 y 48 años, existe una correlación entre el peso y la calidad del esperma. Los resultados del estudio fueron presentados el pasado 4 de julio en Estocolmo, Suecia. Veamos algunos detalles más.

La relación entre el sobrepeso y la calidad del esperma

A finales de 2010 el Dr. Paul Cohen-Bacri y su equipo del departamento de reproducción asistida Eylau Unilabs analizó el volumen de esperma entre 2000 hombres, así como su Ph, la concentración de espermatozoides por mililitro, la cantidad, su movilidad, etc.

Los resultados se fueron tomando en paralelo al IMC de cada participante en el estudio. La conclusión fue clara: cuanto mayor era el IMC (Índice de Masa Corporal), menor era la calidad del esperma.

Además de la disminución de la calidad, también se pudo comprobar que, aquellos hombres que padecían de sobrepeso demostraban una caída del 10%  en el número de espermatozoides por mililitro en comparación con un hombre de peso normal. Esta caída en el número de espermatozoides aumenta hasta el 20% en hombres con obesidad.

Los investigadores estiman que la relación entre el peso y la fertilidad se debe a efectos hormonales, el exceso de grasa produce un cambio endocrino que favorece la infertilidad.

Un fenómeno reversible

A pesar de todo existen buenas noticias dentro de este estudio: estos problemas en la fertilidad son reversibles. 300 de los hombres participantes en el estudio perdieron peso, por lo que se pudo comprobar que, al recuperar el peso adecuado, la calidad del esperma volvía a la normalidad.

Con este estudio no solo se demuestra un cambio más en la salud en torno al peso, sino que a partir de ahora éste se podrá tener en cuenta a la hora de ayudar a parejas que tienen problemas para concebir.

 

 

Pacientes obesos, mayor riesgo de complicaciones bajo anestesia general

Pacientes obesos, mayor riesgo de complicaciones bajo anestesia general

Según demuestran estudios recientes los pacientes que padecen de obesidad tienen el doble de posibilidades que una persona que no es obesa de sufrir complicaciones graves durante operaciones con anestesia general.

El objetivo del estudio británico era analizar aquellos acontecimientos que daban lugar a complicaciones graves durante la operación bajo anestesia general, como la necesidad de introducir un tubo de respiración, el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI), el daño cerebral o la muerte.

El problema más frecuente estaba relacionado con las vías respiratorias y afectaba sobre todo a aquellos pacientes que estaban en la UCI, estando éstos en mayor riesgo de mortalidad.

El informe realizado podrá ser muy útil tanto para anestesiólogos como para pacientes obesos ya que, en el caso de los anestesiólogos, podrán tener en cuenta estos riesgos e intentar averiguar si la operación necesaria podría llevarse a cabo con otra anestesia de menos riesgo, como la regional. En el caso de que no sea posible una anestesia regional, al menos podrán estar mejor preparados en caso de que surjan complicaciones con la anestesia general. En cuanto a los pacientes obesos, podrán estar mejor informados y quizá sea un empujoncito más a intentar bajar de peso por el bien de su salud.

Perder peso favorece la mejora de la hipertensión

Son numerosas las personas que sufren de hipertensión y sabemos que el sobrepeso es un factor que la favorece pero, ¿cuánto peso se debe perder para disminuir la tensión con eficacia?.

La hipertensión y los riesgos cardiovaculares

El número de personas que padecen de hipertensión es especialmente alto, incluyendo a un 30% de personas que no saben que la padecen y, por tanto, no toman ninguna medida para mejorarla. Quizá tenemos a esta enfermedad tan familiarizada que dejamos de fijarnos en ella y dejamos de tener en cuenta aquellos riesgos cardiovasculares que conlleva. Si además a esta enfermedad le sumamos obesidad, diabetes, etc, los problemas cardiovascuares aumentan considerablemente.

Por eso, siempre debemos recordar que el sobrepeso favorece a la hipertensión y que ésta se relaciona directamente con otras enfermedades, por tanto, no debemos tomarla tan a la ligera.

Perder peso para mejorar la hipertensión arterial

Sin duda perder peso ayudaría a disminuir esta tensión arterial alta pero, veamos cuánto peso es necesario perder.

En un estudio realizado con más de 1.000 pacientes con soprepeso (IMC superior a 25) se pudieron clasificar cuatro grupos en función de la pérdida de peso que tuvieron en 4 años:

  • Menos de 2 kg.
  • De 2 a 4 kg.
  • De 4 a 7 kg.
  • Más de 7 kg.

Los investigadores que llevaron a cabo este estudio pudieron comprobar que, aquellos pacientes que perdieron más de 7 kg. disminuyeron la hipertensión en un 20-40%. Esta disminución fue del 28% en personas de entre 30 y 49 años, pero alcanzó un 37% en personas más mayores. Esta reducción en el riesgo de hipertensión arterial permaneció inalterable cuando la pérdida de peso se mantuvo en el tiempo.

En conclusión, incluso una pequeña pérdida puede resultar beneficiosa ante el riesgo de alta tensión arterial, pero ésta debe ser estable en el tiempo y, por tanto, debes tener cuidado con la forma en la que intentas perder esos kilitos de más.

Una de las formás más fáciles de conseguirlo sería con la ayuda de LLA, ya que en unas cuantas semanas se ven los resultados. A partir de ahí solo te queda mantenerte con la ayuda de una dieta sana y un poco de ejercicio, como caminar, por ejemplo.